¿Y si hubiera sido antes?

¿Y si hubiera sido antes?

May 16

Nunca nos despedimos, ambos éramos tremendamente malos para ese tipo de rituales en los que nadie sabe qué decir. Yo no quería irme, tú no querías que me fuera, pero ambos nos congelamos en ese adiós callado.

¿Y si hubiera sido antes? Antes de los viajes y los reencuentros, antes de las horas encerrados y los permisos para besarnos frente al mundo, antes de la playa y las ciudades enormes que recorrimos juntos. Antes de los enojos y las discusiones, antes de los planes que nunca fueron, antes de que perdiéramos juntos la fe en el amor. Antes de las decisiones que nunca tomamos y las palabras que nos guardamos para siempre.

Entonces no sería yo escribiendo mientras te veo a lo lejos, simulando estar ocupada para no tener que enfrentarme al saludo casual al volver a encontrarte. Entonces no serías tú viéndome de reojo, sonriendo a fuerza mientras te alejas en la multitud. ¡Que lástima que no fue antes!

[No es que el amor no exista, es sólo que no es como yo me lo imaginaba.]

de mis canciones del 2012.

de mis canciones del 2012.

Jan 22

Comencé a hacer esta lista en enero del año pasado, con la idea de compartirla aquí cuando el 2012 hubiese llegado a su fin. Hace casi un mes que esto pasó y yo no había logrado encontrar el tiempo para hacerlo, así como en los últimos 4 meses no había logrado encontrarlo para venir a escribir a este espacio.

El 2012 fue un año lleno de momentos mágicos, de historias que nunca creí que sucederían, de viajes, de escapes, de simplezas, de secretos y de “volver a creer”… un año que marcará a los que vienen, que será el “a partir de” en muchos de mis planes a futuro, un año con protagonistas inciertos.

Cuando inicié a escribir esto tenía un poco el recelo que me han causado los últimos días de mi vida -en los cuales he tenido pérdidas importantes- sin embargo, quiero dejarlos de lado y comenzar a compartirles esta música con ese “feeling” que me acompañaba hace un año, cuando la historia de mi 2012 apenas iniciaba…

The Asteroids Galaxy Club – Heart Attack: Energía pura, colores por todos lados y una buena canción de fondo para subirse a un avión -o muchos- en busca de la aventura. Inicié el año escuchando mucho a esta banda, compré boletos para el concierto que darían en Seattle y me lastimé el tobillo el mismo día del concierto, por lo que me lo perdí. Espero vuelvan.

The Shins – Simple Song: Lo mio con esta canción fue “Amor a primera escuchada”, pero luego se volvió amor del bueno cuando la escuché en vivo, unos meses más tarde. Con ella aprendí que a veces buscamos en la fuerza y el sentimiento de una canción el pretexto perfecto para llorar sin ser cuestionado… y gritar un poquito por todas esas veces que nos quedamos callados.

Rhye – Open: Música y letra tan sensuales como la voz de quien interpreta. Imposible no perderse en ella. Esta banda fue “Mi descubrimiento del año”, cuando escuché esta canción la puse unas 10 veces seguidas, y en todas ellas mi piel se erizaba. Quizás fue con ella que me di cuenta cuánto me emocionaba compartir mi música con algunas personas.

Electric Guest – This head I Hold: Ustedes sabrán que se han ganado un espacio especial en mi vida cuando sea capaz de bailar sin pena este tipo de canciones frente a ustedes, mientras salgo de bañarme o cuando estoy cocinando, sin pena, solo siguiendo el ritmo. Esta rola me enseñó que @tanalasta y @beautiful_loser tienen mejor percepción a la segunda escuchada de una rola. [jajaja]

School of Seven Bells – The Night: Cada que escucho a esta banda pienso “Me gustan ese tipo de voces”, quizás soy una fácil pero me conquistan con esos tonos suaves y las melodías sencillas. Quizás la menos favorita de toda esta lista, pero la que me hace recordar cuantas veces quise estar en otro lado, sin disfrutar en el que realmente estaba.

Oblivion – Grimes: Una canción del 2011 (WOW, dicho ahora si que suena viejo), pero que a mi me conquistó hasta el 2012. ¿Ven cómo si me gustan ese tipo de voces suaves? Perseguí a esta banda el los días que estuvieron por Seattle, sin embargo, decidieron tocar el día de mi cumpleaños en un sitio alejado de dónde yo ya había pensado festejar. Bad timing [again]

Silversun Pickups – Lazy Eye: Creo que no me había dado cuenta cuanto me gustaba esta canción hasta que un día noté que la tenía en varias listas. Siempre me hacía sonreír esa parte donde dice “I’ve been waiting for this moment all my life”, creo que -secretamente- le guiñaba el ojo al intérprete y pensaba “Yes, I’ve been too”… de esas canciones con las que te identificas en una frase y el resto ya no importa tanto.

The Rapture – I miss you: En mis listas de “favoritas” nunca van a faltar las canciones que (sin importar lo que diga la letra) me hacen bailar. Esta es una de ellas (yo bailo casi con todo) y la incluyo porque me sorprendí cuando vi cuál era la banda que interpretaba. Supongo que llega una edad en la que, sin querer, ya tienes algunos prejuicios musicales.

Muse – Madness: Muchachos, así es como siento yo cuando me enamoro: la pura locura y, al mismo tiempo, la solución a todo. ¿Y luego? Ganas de descubrir entero al ser amado, de ver si es real, de no dejar de verlo, de tocarlo, de sentirlo cerca, de sonreírle para que sepa que somos felices teniéndolo ahí. Uno entiende muchas cosas de la vida cuando se enamora… y si no, ya no importa mientras se esté junto a esa persona especial.

Daughter – Youth: Quizás la canción más triste de esta lista, no la escuchen mucho porque -no se a ustedes- pero a mi me pone triste. Pero bueno, a veces una canción triste no está mal. Fue una canción que me acompañó mucho en los momentos a solas, sobre todo esos en los que estás rodeada de gente sin poder decir demasiado.

JJAMZ – Heartbeat: Lo más POP de la lista, debo confesar que esta rola me conquistó cuando la escuché en el promocional del “Nuevo Myspace”. Cuando uno se enamora, hay canciones que parecen tener puerta abierta. Amor con precaución, amor pidiendo paciencia, amor nervioso… así me suena esta rola, quizás por eso me gustó tanto.

Rhye – The Fall: Como bien dije antes, esta banda fue mi descubrimiento del año, sólo por eso me doy el gusto de compartirles una canción más de ellos. “Don’t run away, don’t slip away my dear” es lo que dice su letra. Me gusta pensar en que un día será cierto y dejaré de correr.

Esas fueron mis 12 canciones del 2012, una por mes, hubo mucha más música en mi año pero estas fueron esas canciones que guardé para compartirlas con ustedes en esta lista. Sin embargo, aquí vienen 3 más, una especie de “Anexo” que quiero incluir porque sin ellas la historia de este año estaría incompleta:

Wild Child – Silly Things: La gente cambia, se va, regresa, hace y deshace pero ¿será que el amor de verdad todo lo puede y que nada de eso importa si de verdad se quiere?

Oliver Tank – Up all Night: Esta es una canción que me quedé con ganas de ponerle a alguien… creo que nunca lo recordé cuando las situación era la adecuada. Ni modo, se quedará aquí esperando a que le llegue un buen momento para sonar.

Lenny Kravitz – It ain’t over ’til it’s over: Hay historias que terminan y otras que nunca lo hacen, son contínuas y reaparecen cuando menos lo esperamos. Me da risa pensar en la forma en que esta canción lo dice “Esto no se acaba hasta que se acaba”. Y a veces es eso, son las dudas y es el siempre preguntarnos ¿será posible? lo que nos mantiene intentando.

No estoy segura acerca de lo que pasará en este año pero, pase lo que pase, se que estará lleno de música. Si quieren escuchar todas las canciones de esta lista, aquí les dejo los links: [SPOTIFY] [GROOVESHARK]

[A veces es necesario dejar morir una esperanza para comenzar a hacer planes nuevos.]

de las contraportadas.

de las contraportadas.

Sep 24

A veces -cuando estoy leyendo un libro- me gusta regresar a leer la contraportada, ese texto que seguramente leí antes y que me convenció de querer devorar el libro entero (a menos que haya sido un regalo o una recomendación de algún amigo). Lo vuelvo a leer por muchas razones, a veces para acordarme porqué elegí ese libro -cosa común para darme ánimo en las partes tediosas o lentas- en otras simplemente para convencerme de que hice bien, e incluso así nada más, por accidente, por no tener más de 2 minutos para abrirlo y querer guardarme una impresión rápida de él.

Casi siempre logro encontrar recordar porqué ese libro está en mi colección y eso simpre me hace sonreír. Otras sencillamente no logro recordarlo; cuando esto último sucede, es complicado que siga adelante con la lectura.

Hace una semana estaba pensando en esto que acabo de escribirles y no pude evitar ver cierta similitud en ese ejercicio con la forma en que llevamos nuestras relaciones humanas. Vamos escogiendo a las personas que nos acompañan en la vida por las impresiones que causan en nosotros, por casualidad, por “recomendación”, por agrado; al menos así lo hacemos con las que están de cerca, esas a las que procuramos, las que nos preocupan, a las que disfrutamos abrazar y con las que podemos pasar horas platicando.

Pasa el tiempo y vamos construyendo historias con esas personas; sin embargo, cuando algo pasa con alguna de esas relaciones y comienza a lastimarnos, a cansarnos, a ir en contra de nosotros o ¿por qué no? a aburrirnos, creo que bien vale la pena regresar, recordar porqué y cómo fue que dejamos que esa persona entrara en nuestra vida. Las circunstacias quizás habrán cambiado, su personalidad, la nuestra, el contexto, las intenciones… tantas cosas. Con todos esos cambios ¿valdrá la pena entonces conservar a esa persona? ¿o será mejor cerrar la historia en el momento en que aún significa para nosotros un buen recuerdo? En el caso de los libros es fácil cerrarlos, guardarlos (porque uno nunca sabe, quizás en un par de años vuelvas a tomarlos y los encuentres tremendamente interesantes) o regalarlos, donarlos, etc. pero, con la gente no es tan sencillo.

Últimamente pienso mucho en esto. Hoy no pude más y vine a contarles de mis reflexiones.

[Quería despedirte de manera especial... Ingénua, no me había dado cuenta de que tú te habías ido ya.]

de la melancolía… que se parece a la tristeza.

de la melancolía… que se parece a la tristeza.

Sep 18

Pasé la noche entera entre los pedazos de historia que quedaron regados por la casa tras nuestra despedida, y no logro aún encontrar en qué momento dejamos de ser aquellos de los que nos enamoramos.

Hablamos en voz baja y sin reclamos, nos despedimos de noche, casi en silencio; parecía que no había ya nada más que decir pero, con cada palabra que nos guardábamos, se generaba una explosión invisible dentro del cuarto. Después de años de poder hablar acerca de cualquier tema, parecían habérsenos acabado las cosas para decir, no así las miradas, que aún se buscaban inquietas queriendo rescatar algo del sentimiento que aún se dejaba ver en nuestros ojos.

Me enamoré de ti el día aquel en que pasamos horas en la carretera, charlando de música y disfrutando del atardecer, me encantaste con tu forma de hablar, con tu risa franca y tus coqueteos descarados, ese día me dejaste queriendo probar todos esos besos de los que me contaste mucho y no me diste nada. Recuerdo que, cuando al fin me diste uno, me volví fan de tus besos. Con el tiempo me dí cuenta de que esa forma nerviosa de mover las manos era sólo una de tus tantas manías, que roncabas por las noches, que inventabas historias para probar tus puntos y que huías siempre antes de decir lo que sentías. Me gustaban tus defectos, de la misma forma enferma en que me gustan las canciones que hacen llorar, casi tanto como me gustan las causas perdidas.

Intentamos andar por el mismo camino a pesar de ir en distintas direcciones, hicimos planes que parecían llevarnos juntos y hasta intentamos cumplir  promesas que sabíamos se romperían algún día, nos divertimos en cada día que compartimos y pasamos noches ideando la forma de prolongar ese tiempo, postergué mis sueños y tú te desvelaste intentando alcanzar los tuyos… pero parecíamos no lograrlo. Pasamos noches enteras hablando de la mejor forma de permanecer juntos sin perdernos en el intento, sin dejar de ser quienes éramos, imaginamos los lugares perfectos, las situaciones idóneas, viajamos y nos perdimos así: juntos; pero al final habíamos decidido que lo mejor era retomar nuestros rumbos, continuar nuestros caminos y volver a ser esos de los que nos habíamos enamorado.

Lo hablamos una noche, con vino tinto y música de fondo, riéndonos ante nuestros constantes fracasos, abrazándonos porque teníamos miedo a dar ese paso y no encontrarnos nunca más de vuelta; a la siguiente mañana puse música alegre, empacaste tus cosas y yo las mías, pero el departamento se veía lleno, repleto de todo lo nuestro… y nosotros sin saber qué hacer con ello. Acordamos pasar un día más juntos, para besarnos tanto como nos permitiera el día, para hablar y decirnos todo, para dejar de preocuparnos por lo que vendría, para dormir y reconocernos en la oscuridad una vez más.

Cada minuto de ese último día deseé que te arrepintieras y estuve tentada a hacerlo yo misma, a pedirte que te quedaras… me negaba a la idea de estar lejos de ti. Pero llegada la noche te fuiste y todo lo nuestro dejó de serlo, lloré tanto como no lo había hecho en años y me quedé dormida entre de esos pedazos de historia. Ahora ha amanecido, tomaré mis cosas y me ire sin pensarlo demasiado, con los planes a futuro claros y la esperanza de volver a coincidir contigo.

[Hay cosas que todavía hago pensando en ti, de esas que no puedes decir en voz alta sin que alguien se sonroje.]

Guilty Birthday, guilty music.

Guilty Birthday, guilty music.

Aug 08

Hay cosas que uno va anotando en la lista de “Antes de los 30″, mientras que existen otras que ponemos en las de “Cuando tenga 29″; este playlist surge del día en que Gris agregó a esta última el escuchar toda la música que @tanalasta y yo le enviáramos, no importando como pudiésemos afectar su reputación musical online. Aquí la prueba:

… a partir de ese día, @tanalasta y yo nos dimos a la tarea de crear un playlist lleno de música de la que Gris no se sentiría orgullosa de escuchar. El resultado: Música pop a montones, de esa que posiblemente no es buena pero… te hace reir y bailar en las fiestas y las discotecas.

Como siempre en nuestras listas colaborativas, hay textos que acompañan a las canciones y les explican un poco el porqué de que las hayamos elegido.

@tanalasta

Mi lista tiene pura cosa viejita para que Gris vaya agarrándole cariño, pronto podremos escuchar juntas y reír de la joya musical que es Paris Hilton interpretando “Stars are Blind” con Wisin y Yandel – tan finos ellos -
  • Malchik Gay - Es clásico, es gay. Tiene ondita. No puedo decir nada más. Hasta creo que te puede gustar… como esos hombres guapos y de mal gusto a los que no les dices que no después de cuatro cervezas.
  • Blue Jeans -  Lana del Rey es mi gusto hipster culposo. Esta resulta ser de mis favoritas. Decidí incluirla después de ver el video tan surrealista con el muchacho de los tatuajes.
  • Superstar - Cursi pop británico añejo. Eso. La letra me recuerda la noche del Black Horse y las conversaciones que trajo después.
  • Should’ve said no - Country! Es como la power song de ardido. No me explico por qué… andaba yo dolida cuando me la presentaron o algo.
  • Good Girls go Bad - Party song. Esto es una joya porque Leighton Meester canta en ella y porque Cobra Starship… les tengo fe de a ratos.
@lolarocker
Mi lista suena como sonaría la fiesta de “Dulces 16″ de una muchachita gringa promedio. Me divierte pensar en la Gris bailando estas rolas culpablemente pero con gusto… como cuando uno hace algo que no debe en pleno uso de conciencia y lo disfruta.
  • Taio Cruz – Dynamite: Esta me parece una rola de fiesta en la playa, con muchachos musculosos bailando a tu alrededor… escoge el que más te guste y baila nena ;-)
  • LMFAO – Party Rock Anthem: Animal print y pantalones de cuero, consigue a un chico que tenga esto como outfit y luego ten una cita romántica… deja que ponga él su iPod para amenizar la noche, te vas a divertir.
  • Flo Rida – Good Feeling: Si tuviera un amigo como el de este video… le pediría que fuera él por ti al aeropuerto ahora que vienes a visitarme. Por supuesto estaría escondida, sacando fotos de cada momento para ver tu reacción.
  • Pitbull – International love: La rola para el ligue de media noche, grita mucho y muévete toda cuando mencionen las mexicanas mami ;-)
  • Justin Bieber – Baby (Acústica): No podía faltar el talento prometedor de este muchachito, enjoy.
Si quieren escuchar estas joyas musicales, pueden hacerlo en Grooveshark AQUI

Y recuerden…

“Ninguna biblioteca musical está completa si no tiene gustos culpables”

de lo que pasó el 2 de julio…

de lo que pasó el 2 de julio…

Jul 15

El domingo 2 de julio de este 2012 estuve pegada al teléfono y a la computadora, se llevaban a cabo las elecciones en México, mi país, había que estar informados de lo que sucediera. Nunca he sido de quienes se juntan en casa de alguien a ver una final de futbol o el último episodio de su serie favorita, pero en esta ocasión, a partir de las 6pm (8pm de México) y hasta pasada la media noche, estuve con algunos amigos siguiendo lo que pasaba en las elecciones. Los resultados no eran los que esperaba pero, desgraciadamente, tampoco me sorprendieron.

Hoy han pasado dos semanas, 14 días en los que he tenido muchas ganas de escribir acerca de lo que fue -desde mi punto de vista- este proceso electoral, días en los que he leído ya varias reflexiones (tanto a favor como en contra de los resultados) y he visto -desde lejos- como el país va reaccionando a lo sucedido.

Cuando se está lejos, las cosas toman una perspectiva distinta; si bien no he vivido de manera directa todo lo que está sucediendo, he estado al tanto de los diferentes ángulos, he escuchado opiniones en todos los sentidos, alguna vez mi amigo Rafa me dijo que “me aumentaba lo nacionalista estando en el extranjero”, tiene toda la razón.

En los meses anteriores a la elección, las redes sociales y la web en general (blogs, sitios de noticias, etc.) se volvieron el lugar perfecto para la libre expresión, fotos de candidatos, videos, textos de opinión, etc. llenaron este lugar en el que paso la mayor parte del tiempo. A pesar de que, en ocasiones, me hartaba de leer solo cosas relativas a política, también creo que este tipo de medios son los mejores para quienes buscan información más allá de lo que les da la televisión.

Durante el mes que pasé en México, me di cuenta de que al candidato priísta no le había bastado gastar en anuncios patrocinados de Google (salia como resultado si buscabas a cualquiera de los otros candidatos o algo referente a las elecciones en México), también estaba en los autobuses, en los espectaculares, en los madiles, los llaverlos, los comales, gorras, camisetas, paraguas, bolsas del mercado, despensas, en la televisión, en fin… era un producto que intentaban vender en todos los segmentos. Tenía la mejor campaña, el mayor presupuesto, y sus seguidores eran mayoría; porque, aunque es triste, en México todavía son más a los que “se les hace fácil” vender su voto, o votar por un guapo. No dudo que EPN haya tenido votantes que hayan ido a las urnas por convicción a depositar su voto por él, sin embargo, las pruebas que han ido surgiendo nos muestran que la mayoría pertenecen a aquellos primeros grupos.

Los resultados de la semana pasada no me sorprendieron, sin embargo, mi lado idealista aún se esforzaba en creer que la frase aquella de “Somos más los buenos” era posible. Al final estaba entre el llanto, la desesperación y la impotencia. Ese país donde la educación media superior no llega a un porcentaje representativo de la población, había elegido a un galán de telenovela como presidente, la parte triste es que ese país eras tú: mi México.

Poco a poco fueron expresándose los priístas, esos que durante meses habían permanecido callados, entre sus freses se podían leer algunas como las siguientes: “Que le vayan cayendo todos esos pendejos que decían que -si ganaba el PRI- se iban del país”, “Ahora si, ya nos vamos a chingar a todos esos que no querían que regresáramos al poder”, “¿ya vieron? Nosotros somos más de 132″. Durante la campaña me había molestado cuando algunos seguidores de AMLO decían que: “Los que votaban por el PRI, o eran tontos o eran comprados”, ya que lo consideraba una falta de tolerancia; sin embargo, considero mucho más ofensivas estas frases de “celebración” priísta.

¿Ahora, qué sigue? Si bien estoy a favor de que se exija la transparentación de las elecciones, tampoco creo que sea lo más importante, no cuando se tiene un país lleno de gente que vive en la ignorancia, no cuando hay tanta gente que seguiría vendiendo su voto a cambio de $500 para comprar comida u otros bienes. Marcha: Si, para que aquellos que están ahora en el poder, sepan que nuestro país nos importa, que no estamos de acuerdo y que vamos a luchar por él; que vean que no van a tener el camino fácil para seguir haciendo lo que años antes han hecho.

Por favor, no permitamos que esa pasión y ese coraje que sentimos por lo sucedido se apague con el tiempo; por México no se trabaja cada 6 años, no deberíamos estar informados y ejercer nuestras responsabilidades de “ciudadanos” solo cuando es temporada de elecciones. Informarse, estar atentos, participar de la vida política el país es una cosa de todos los días.

Ya casi para terminar, no dejemos que este movimiento que comenzó como una unión de estudiantes y ciudadanos en contra de la imposición y la manipulación de la información, se desvirtúe o lleve a cabo acciones contrarias a lo que dice son sus ideales. Que el respeto y la educación sean la bandera que guíe nuestras acciones.

Ya son casi 2 semanas de aquel domingo de elecciones, han pasado montones de cosas desde entonces, me da gusto saber que la gente sigue participando, extraño mi país pero trato de, aunque de lejos, trabajar porque este sea más grande.

[A veces me duele estar contigo, pero a veces hay que alejarse suficiente para tener una buena persectiva. Aún así... te extraño.]

Whishlist para mi cumpleaños 27

Whishlist para mi cumpleaños 27

Jul 12

Me queda una semana y un par de días en los 26, el próximo 22 de julio daré la bienvenida a los 27. Ha sido un año lleno de cambios, creo que es la edad en que más crisis me han dado, quizás la edad a la que más he llorado, esto de ser adulto se pone cada vez más complicado… pero interesante.

El año pasado, el día de mi cumpleaños lo pasé despidiéndome de amigos, conocidos, familia; tuve un par de encuentros que no esperaba… alguien me invitó la comida pese a que no me conocía desde hacía más de 1 hora, me empapé en la lluvia del DF; había enviado ya todas mis cosas con la mudanza y contaba solo con un par de maletas.

Este año, aún no se cómo será ese día, creo que podría ser una bonita combinación de gente nueva y viejos amigos, se que veré caras distintas, sonrisas distintas… Extraño mucho a mis amigos, pero me pone de buenas saber que algunos están cerca, otros vendrán pronto a visitar, o iré yo… las relaciones no se pierden, al menos no las importantes.

Pero bueno, la intención de este post es compartir con ustedes mi “Wishlist de cumpleaños”, hacer este tipo de listas en fechas especiales es una bonita costumbre que tengo desde hace ya casi 5 años, me sorprende que sigo pidiendo el mismo tipo de cosas: música, gadgets, cosas relacionadas a la fotografís… Si quieren regalarme algo en esta fecha, estas son algunas ideas:

  • Un par de boletos para ir a ver a Bloc Party y, ya de paso, su disco nuevo.
  • Un Kindle… de los más sencillos, el más barato, solo quiero poder llevar muchos libros en él cuando viaje (y en el Fire que ya probé… no se lee tan bien).
  • Un mes, o tres, o seis… de Spotify premium, ya vi que si se puede, aquí les dicen cómo [LINK]
  • Un par de Tickets para el Capitoll Hill Block Party (para un solo día, sábado o domingo de preferencia)
  • Unos Converse en color azúl marino, hace mucho que no tengo unos… y combiann con todo.
  • Una carta escrita con plumas de colores.
  • Unos Toms cafés. Si, son zapatos, en 7.5USA plis.
  • Un picnic en la playa con amigos… vivo en la playa(aunque sea helada), algo debería de poder hacerse al respecto ¿no?
  • Una maquinita para hacer café, expresos en particular. Me gusta el café y a veces mi prensa francesa no es suficiente.
  • Una cámara lomográfica.
  • Un par de boletos para ir a ver a Garbage (o uno solo si me invitan a ir con ustedes).
  • Un case rojo para mi mac, recuerden, es de 15”.
  • Cualquier Blu-ray de las películas de Wes Anderson, me he propuesto tenerlas todas en mi colección y -por ahora- no tengo ninguna. (las versiones que me gustan están en mi wishlist de Amazon).
  • El libro de “The art of Happiness”, tengo mucha curiosidad acerca de lo que pueda decir, ¿me lo regalan? plis…
  • Un playlist con pura música de verano (de preferencia que pueda escuchar en mi iPhone), pueden pasármelo por dropbox :-)
  • Una buena noticia: Ya estuvo bien de política, deshonestidad y demás; si algunos de ustedes leen ese día (o el anterior) una buena noticia y me la mandan… el día de mi cumpleaños estaré llena de buenas noticias. :D
  • Y, como cada año, no puede faltar el par de “regalos imposibles”, esas cosas que uno pide pero que sabe que es MUY difícil que se las regalen… dado que he tenido suerte un par de veces, no pierdo nada con intentar ;-) . Este año quiero: Un viaje de fin de semana (viernes a domingo) a Hawaii(avión y hotel, yo pago el resto :P ), para mi solita y un iPad de los nuevos.

Para los que creen que no saber mi talla de zapatos o los títulos de las películas de Anderson es un buen pretexto para no darme algo lindo… acá les dejo mi Wishlist de Amazon, ahí recopilé casi todo lo que está en esta lista, con los detalles necesarios :-)

Ahora, antes de irme, comparto con ustedes esta canción, el video (que me gusta mucho) lo realizó un estudio creativo de Seattle, la ciudad que ahora es mi casa :-)

[Porque siempre habrá más música que amores frustrados]

del “Yo también te quiero”

del “Yo también te quiero”

Jul 11

Hace poco alguien me escribió: “Yo también te quiero” y yo pensé “eso es tan falso que… me gusta, debe ser que soy adicta a ese tipo de mentiras dulces”, de ese momento nace esta historia.

“Yo también te quiero”, lo dijiste casi sonriendo, con el rostro escondido tras esa barba que habías decidido dejar crecer desde hacía una semana, con ese brillo en los ojos que te delataba siempre que mentías. Eras un cínico, lo habías sido siempre, solo que ahora, tras escuchar esa última mentira, me había dado cuenta cuánto me gustaba que lo fueras.

Nos habíamos conocido hacía ya 5 años, nos presentó un amigo mio de quien no recuerdo ni el nombre, me saludaste con ese aire ocupado que te acompaña siempre y yo fingí que no me importaba tener tu atención; no se cómo terminamos yendo a cenar una semana más tarde, sigo sin explicarme qué fue lo que nos llevó hasta tu departamento la noche en que fuimos al concierto aquel y no logro recordar cómo fue que decidimos irnos a vivir juntos en ese departamento de Santa Fe, ese que tanto trabajo te tomaste en elegir, tan particular siempre en tus gustos, ese que tenía la vista perfecta.

Habían pasado 3 años ya desde aquella mudanza, en la que descubrimos que ambos podiamos desprendernos muy fácilmente de nuestras vidas pasadas con tal de no perturbar al otro. En ese tiempo habíamos ido 4 veces de viaje juntos, teníamos un grupo de amigos en común, me habías sido infiel 2 veces (yo a ti 2 más), cada uno de nosotros había encontrado esa cafetería a la cual ir cuando buscaba estar solo, mil veces discutimos por tonterías, aprendimos a perdonarnos, nos reimos juntos, lloramos, gemimos pero… nunca me habías dicho que me querías, “¿para qué?” me preguntabas, “si todo era tan evidente”.

Y ahora, tras horas de discutir, de empacar, de dividirnos lo que -durante estos años- habíamos llamado “nuestro”, cuando para mi el pronunciar un “Te quiero” era una forma amable de decir “Ya no te amo”, a un momento de dar la espalda y tomar cada quien un rumbo distinto, decidías decirlo: “Yo también te quiero”. ¿Y yo?, yo me moría por creerte.

[De haber sabido que iba a encontrarte de nuevo, me esperaba unos días más para planear el resto de mi vida.]